Creo que aún no muchas organizaciones tienen claro la necesidad de transmitir unos valores a sus colaboradores. ¿Por qué es tan costoso transmitir la importancia de los valores?, ¿por qué, en la mayoría de las empresas no se dedica tiempo a esto?
La mayoría de las empresas no poseen unos valores claros y definidos con respecto al servicio que desempeñan y en muchas de ellas jamás se han planteado definirlos.
¿Por qué son importantes los valores en las organizaciones?
Como cualquier grupo de personas, una organización necesita de unas “guías” para su equilibrado funcionamiento. Si toda persona que entra a formar parte del grupo- empresa sabe hacia dónde debe dirigirse será más fácil el desarrollo de su trabajo y tendrá más clara la finalidad y la responsabilidad a la que está sometido.
Pero, no sólo eso, unos valores bien definidos ahorran multitud de costes indirectos asociados a los objetivos de la empresa, afectando a la relación con los clientes, así como al mensaje que se transmite a la sociedad. Si cada miembro de la organización estuviese guiado por los mismos valores y divisase el mismo “horizonte” todo sería mucho más fácil mejor comprendido por todos y el trabajo resultaría, con mayor probabilidad, más eficiente.
¿Por qué hay que transmitir los valores?
La práctica es lo que hace los hechos, el presente, pasado y futuro de las organizaciones, su cultura corporativa. Y esta cultura dota de una mayor ventaja competitiva a la empresa ya que lleva consigo un bagaje de conocimientos y experiencias únicas que le sirven en la toma de decisiones.
Y… ciertamente, toda empresa tiene esa cultura corporativa propia (positiva o negativa para la misma) poseedora de un “manual” de valores o no; por eso es importante la reflexión de los valores que queremos transmitir y cómo transmitirlos.
Y… ¿cómo transmitimos los valores?
Los valores se transmiten en el día a día, en la forma de liderar, en la forma de gestionar, en el desarrollo de las reuniones, en cada comunicado y papel que sale de la empresa, en cada conversación con nuestros clientes.
Por eso es tan importante transmitir los valores a la persona que entra a formar parte de la organización desde el inicio; para impregnarla del objetivo común, de la motivación individual y colectiva y para apasionarla en cierto modo de la misión de la empresa.
… Tengamos claros los valores de nuestra empresa, reflexionemos sobre ellos, escribámoslos y transmitámoslos a nuestros colaboradores, seamos francos y dejemos participar a los demás en el desarrollo y crecimiento de la organización… en definitiva, disfrutemos de nuestro trabajo y hagamos disfrutar a los demás…
Imagen: http://bancoimagenes.isftic.mepsyd.es/
Me parece muy bueno el tema.
Quisiera saber más sobre metodologías para transmitir los valores de una empresa o conocer las experiencias de diferentes empresas que deseen compartir cómo trasnmitieron los valores a sus empleados.
Gracias
Dos empresas con una misma linea de negocio. Las dos empiezan a la par. Con el paso de los años una de ellas trabaja a nivel internacional, la otra lo hace a nivel provincial. Evidentemente entran en juego otras razones pero, por supuesto, una de las claves ha sido sus valores, esas guias que han hecho que tomasen una dirección u otra. Esta es una historia ficticia pero que seguro se ha visto y se verá constantemente. El cúmulo de pequeños detalles son los que hacen marcar la diferencia entre las empresas que se han convertido en grandes organizaciones y las que no. Es importante no obviar un pequeño detalle: los valores de la empresa, esos que se transmiten hacia el exterior (clientes o futuros clientes) y hacia el interior (colaboradores y/o trabajadores), su identidad corporativa. Un saludo
Fenomenal, me encanta, es genial y muy bueno.